¿Cuándo cambiar las llantas? Señales, medida y edad
Cómo saber si ya te toca, con una moneda de un centavo y dos minutos: el dibujo mínimo, la fecha escondida en el costado y lo que te está diciendo el desgaste disparejo.
Dos minutos
¿Cuándo hay que cambiar las llantas?
Cuando el dibujo se gasta hasta 2/32 de pulgada, la llanta ya no es segura y hay que cambiarla. Ese es el punto que fijaron las autoridades de tránsito de Estados Unidos, porque a esa profundidad la llanta pierde agarre muy rápido.
Aquí en Virginia, además, es la ley: el código del estado prohíbe andar con llantas que tengan menos de 2/32 de pulgada de dibujo, y un vehículo con una llanta así no pasa la inspección de seguridad.
Pero no esperes hasta ahí. Mientras menos dibujo le queda, menos capacidad tiene la llanta de sacar el agua del camino, y eso se siente primero en mojado: frena más largo y patina más fácil mucho antes de llegar al mínimo.
La prueba de la moneda (un penny)
Mete un centavo en la ranura del dibujo con Lincoln boca abajo, mirando hacia ti. Si alcanzas a ver la coronilla —la parte de arriba de la cabeza—, ya no le queda dibujo suficiente: cámbialas. Si el hule le tapa la coronilla, todavía tiene.
Hazlo en varios puntos de cada llanta —afuera, en medio y adentro— y en las cuatro. Es normal que una esté más gastada que otra, y eso mismo ya te está diciendo algo.
Las barritas indicadoras
Todas las llantas traen unas barritas de hule cruzadas dentro de las ranuras del dibujo. Cuando el dibujo se gasta hasta quedar parejo con esas barritas, la llanta llegó a su mínimo — son el mismo 2/32 de pulgada, marcado de fábrica.
¿Cómo sé qué tan viejas están mis llantas?
En el costado de la llanta busca las letras DOT y, al final de ese código, cuatro números: los dos primeros son la semana y los dos últimos el año en que se fabricó. Por ejemplo, 0308 quiere decir que salió en la tercera semana de 2008.
Ese código puede venir marcado de un solo lado de la llanta, así que si no lo encuentras, revisa el otro lado antes de darte por vencido.
¿Las llantas se vencen aunque les quede dibujo?
Sí. El hule envejece aunque el carro casi no se use. Varios fabricantes de llantas y de vehículos recomiendan cambiar las llantas que tienen entre seis y diez años, sin importar cuánto dibujo les quede.
Un fabricante grande lo pone así de claro: después de cinco años de uso, conviene que un profesional te revise las llantas cada año; y recomienda no pasar de diez años desde la fecha de fabricación, aunque se vean bien y les sobre dibujo.
Esto también vale para la llanta de refacción que traes guardada, y a las llantas usadas que te ofrezcan: revisa siempre esa fecha antes de comprar.
¿Qué me está diciendo el desgaste disparejo?
El dibujo no solo te dice cuánto le queda: te dice qué anda mal en el carro. Cada forma de desgaste apunta a una causa distinta, y conviene arreglar la causa antes de poner llantas nuevas — si no, las nuevas se van a gastar igualito.
| Cómo se ve | Qué suele significar |
|---|---|
| Gastada del centro, con las orillas buenas | Le ha sobrado presión: la llanta va inflada de más. |
| Gastada de las dos orillas, con el centro bueno | Le ha faltado presión: ha andado baja de aire. |
| Gastada de un solo lado | Problema de alineación. |
| Ondulada, como a parches o con hoyitos | Falta de balanceo o suspensión gastada (amortiguadores). |
¿Cambio una, dos o las cuatro?
Lo ideal es cambiar las cuatro al mismo tiempo. Si solo puedes cambiar dos, las nuevas van atrás: las llantas con más dibujo atrás ayudan a que el carro no se te vaya de cola en mojado.
Una sola llanta tiene sentido cuando las otras tres están casi nuevas, o cuando el daño fue un golpe —un bache, un clavo grande— y las demás siguen bien. Si ya tienen camino andado, la diferencia de dibujo se nota; procura al menos que las dos del mismo eje queden parejas.
Los vehículos con tracción en las cuatro ruedas normalmente necesitan las cuatro llantas iguales: hasta una diferencia chica de diámetro le mete esfuerzo de más a la transmisión. Casi siempre significa cambiar las cuatro juntas. Revisa el manual de tu vehículo, que a veces trae el límite exacto.
Señales de que ya no conviene esperar
- Ves las barritas indicadoras al ras del dibujo, o la moneda te enseña la coronilla de Lincoln.
- Cortadas, grietas, bolas o burbujas en el costado — eso es daño de estructura, no cosa de imagen.
- Una vibración nueva, o el carro se jala para un lado.
- Frena más largo o resbala en mojado, aunque el dibujo se vea decente.
- Le tienes que echar aire cada semana a la misma llanta.
- Esa llanta ya anduvo ponchada alguna vez.
Vamos a tu casa o a tu trabajo, te medimos el dibujo, te leemos la fecha del costado y te decimos con franqueza cuáles aguantan y cuáles no. Si hay que cambiarlas, te las montamos y balanceamos ahí mismo, sin que pierdas el día en un taller.
Preguntas sobre cambiar llantas
¿Cuál es el mínimo de dibujo permitido?
2/32 de pulgada. Es el mínimo de seguridad que marcan las autoridades de tránsito y también lo que exige la ley de Virginia: con menos de eso el vehículo no pasa la inspección de seguridad del estado. Puedes medirlo tú mismo con un centavo o mirando las barritas indicadoras del dibujo.
¿Sirven las llantas usadas?
Pueden servir si están en buen estado: revisa que les quede bastante dibujo, que no tengan cortadas, bolas ni grietas en el costado, que no traigan reparaciones mal hechas y qué fecha traen en el código DOT. Nosotros te decimos con franqueza si una llanta usada te conviene o no.
¿Cada cuándo se rotan las llantas?
Sigue el intervalo que indique el manual de tu vehículo. Muchos fabricantes hablan de cada 5,000 a 8,000 millas, pero si notas desgaste disparejo antes de eso, conviene rotarlas antes en vez de esperar.
¿La llanta de refacción también se vence?
Sí. El hule envejece aunque esa llanta nunca haya tocado el suelo. Revisa la fecha del código DOT de tu refacción y también su presión: es la llanta que nadie revisa hasta el día que la necesita.
¿Ustedes van a mi casa a cambiarlas?
Sí. Llevamos el servicio a tu casa, a tu trabajo o a donde nos digas, y ahí mismo montamos y balanceamos. Tú eliges el día y la hora, y un compañero te llama para confirmar.
¿Ya te tocan llantas nuevas?
Elige el día y la hora que te acomode. Vamos a tu casa o a tu trabajo y te llamamos para confirmar.